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Actualizado en: Martes, noviembre 20 2018

Poner fin al uso de armas químicas en Siria: "aún queda trabajo por hacer", dice jefe de desarme de la ONU

En más de siete años de brutal conflicto civil, el Organización para la prohibición de armas químicas (OPCW) y la ONU, a través de un Mecanismo Conjunto de Investigación, encontraron evidencia de varias instancias donde las fuerzas del gobierno sirio y los grupos armados no estatales utilizaron armas químicas, como la mostaza azufrada y el sarín.

En 2013, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó por unanimidad Resolución 2118, que instó a los Estados miembros a implementar un programa para eliminar el uso de armas químicas en el conflicto sirio.

El esfuerzo, liderado ahora por la OPAQ, ha logrado algunos avances adicionales: la inspección de dos instalaciones está actualmente en curso en Barzah y en Jamrayah; se llevó a cabo una misión de investigación en septiembre en Douma sobre denuncias de uso y se espera que las conclusiones se publiquen en breve; Otros cinco incidentes de presunto uso de armas químicas en 2017 también están siendo investigados.

Sin embargo, cinco años después de que se adoptara la resolución del Consejo de Seguridad, el Alto Representante Nakamitsu dijo que "aún queda trabajo por hacer". Se refirió, por ejemplo, a "denuncias sobre un posible uso planificado de armas químicas en Idlib", la última área del país bajo el control de los rebeldes, donde millones de civiles se están refugiando, que "continúan emergiendo".

"Mientras el uso de armas químicas continúe, o la amenaza de su uso persista, debemos mantener nuestro enfoque en este tema y no permitirnos incurrir en él", afirmó.

Destacando que "se requiere la unidad en el Consejo de Seguridad de la ONU", señaló que "la identificación y la responsabilidad de los responsables es imperativa".

En junio, la Secretaría de la OPAQ recibió la tarea de las partes en el Convención sobre las Armas Químicas, para "establecer acuerdos para identificar a los autores del uso de armas químicas en la República Árabe Siria".

Pidiendo al Consejo de Seguridad que "reestablezca la norma contra las armas químicas", dijo que "el uso de estas armas siempre debe verse como una violación de un tabú muy arraigado".

"La vitalidad y la credibilidad de la arquitectura más amplia de desarme y no proliferación depende de ello".

Tras la exposición informativa de la Sra. Nakamitsu, el Representante de los Estados Unidos de América, Jonathan Cohen, expresó su apoyo al proceso político liderado por la ONU para poner fin a la guerra en Siria, y señaló que "las armas químicas no tienen lugar en nuestro mundo".

Al disputar los hechos tal como lo presentó el jefe de desarme de la ONU, el embajador ruso, Vassily Nebenzia, declaró que "las reservas de productos químicos se retiraron de Siria bajo la supervisión de la OPAQ", que "las instalaciones del antiguo programa militar de químicos han sido destruidas" y Que “las medidas de inspección se han vuelto inútiles”.

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